Printo

Condiciones

Última actualización: 27 de agosto de 2026

Esto explica cómo funciona comprar en Printo. Es corto a propósito, porque el funcionamiento es sencillo.

Aquí se pide, no se paga

Cuando pulsas Hacer el pedido no estás pagando nada: me estás diciendo que quieres algo. Yo lo miro, te confirmo el precio final y la fecha, y a partir de ahí me pongo. El pago lo acordamos aparte, por Bizum, transferencia o en mano.

Dicho de otro modo: el pedido no es una compra cerrada hasta que yo te lo confirmo. Aunque la web hable de cesta y de pedidos, como cualquier tienda, aquí no se cobra nada por internet. Si algo no puedo hacerlo, te lo digo y no pasa nada.

Los precios

Los precios que ves incluyen los impuestos. El envío, si lo hay, se acuerda al confirmar. Si me equivoco al poner un precio, te aviso antes de preparar nada.

Las piezas que se imprimen al pedirlas

Muchas cosas del catálogo no las tengo hechas: se imprimen cuando las pides. Eso significa que tardan lo que tarden, y te digo el plazo al confirmar. Los colores pueden variar ligeramente respecto a la foto, y una pieza impresa tiene las marcas de capa propias de la técnica: eso no es un defecto.

Cancelar y devolver

Puedes cancelar un pedido mientras no me haya puesto a prepararlo, desde tu cuenta.

Como consumidor tienes 14 días para desistir de una compra a distancia. Con dos excepciones que la propia ley recoge y que aquí se dan a menudo:

  • Las piezas hechas a medida o personalizadas para ti no admiten desistimiento, porque no puedo revenderlas a nadie más.
  • Los archivos digitales tampoco, una vez has empezado la descarga habiéndolo aceptado expresamente. Te lo pediré de forma clara antes, y si no lo aceptas, conservas tus 14 días.

Si algo llega roto o no es lo que pediste, escríbeme y lo arreglamos. Eso no es una devolución: es que algo ha salido mal por mi parte.

Los archivos digitales

Comprar un archivo te da derecho a usarlo, no a revenderlo. Cada producto digital dice en su ficha exactamente qué puedes hacer con él; eso manda sobre lo que diga esta página.

Tu cuenta

La contraseña es cosa tuya: no la compartas. Si sospechas que alguien ha entrado en tu cuenta, cámbiala y avísame. Puedo cerrar una cuenta que se use para molestar a otras personas o para pedirme cosas que no voy a imprimir.

Si hay una discrepancia

Primero hablemos: casi todo se arregla escribiendo. Si no, como consumidor puedes acudir a las juntas arbitrales de consumo o a la plataforma de resolución de litigios en línea de la Comisión Europea.

Aviso honesto: estas condiciones describen cómo funciona Printo hoy, sin cobro online. El día que se pueda pagar en la web habrá que reescribir buena parte de esta página. Tampoco la ha revisado un abogado.